Guía completa de gestión de residuos hospitalarios, parte 3
Esta parte presenta la separación en el punto de generación, el manejo, el transporte y la selección de un tratamiento adecuado. El autoclave o la incineración solo son apropiados para flujos y parámetros autorizados y validados.

Buenas prácticas de gestión de residuos hospitalarios
La gestión sigue varias etapas, desde la generación hasta el destino final. Cada etapa requiere responsabilidades, procedimientos, equipos y controles adecuados para proteger a las personas y cumplir los requisitos aplicables.
Separación en el punto de generación
La separación debe realizarse en cuanto se genera el residuo, antes de que se mezcle. Recipientes accesibles e instrucciones claras para cada flujo reducen errores y la peligrosa reclasificación posterior.
La decisión se basa en el tipo y nivel de riesgo. Los materiales infecciosos, peligrosos, farmacéuticos, radiactivos, punzocortantes o comunes deben seguir las definiciones y flujos aplicables.
Los colores no son universales. Use siempre el código, la etiqueta y el recipiente exigidos por su jurisdicción y establecimiento. Como comparación, un programa local podría especificar:
- Residuos infecciosos: recipiente identificado; rojo solo si lo exige el código local.
- Objetos punzocortantes: recipiente resistente a perforaciones; amarillo solo si lo exige el código local.
- Residuos farmacéuticos: recipiente específico para la categoría; blanco solo si lo exige el código local.
- Residuos comunes: recipiente del programa municipal o interno; negro solo si lo exige el código local.
Manejo y transporte seguros
Después de la separación, los residuos deben recolectarse según un horario y recorrido definidos, y trasladarse a un área de almacenamiento o instalación autorizada. Deben respetarse las incompatibilidades, los límites de llenado y los tiempos de almacenamiento.
El manejo debe reducir los riesgos de contacto, pinchazo, caída y derrame. El equipo de protección personal (PPE) debe corresponder a la tarea y complementar, sin sustituir, los recipientes, herramientas y procedimientos de trabajo seguros.
El transporte interno y externo debe prevenir fugas, derrames y acceso no autorizado. Puede requerir recipientes, carros, embalajes, vehículos, documentos o transportistas especialmente autorizados.
Métodos de tratamiento y desecho
El tratamiento y el destino final dependen de la clasificación, las propiedades del residuo, las normas locales y las instalaciones disponibles. La selección debe documentarse y verificarse.
Ciertos residuos infecciosos pueden tratarse en autoclave o incinerarse. El proceso debe estar autorizado para el flujo y operar con parámetros validados que alcancen el nivel requerido de inactivación o destrucción. Ningún proceso vuelve seguros automáticamente todos los residuos.
Los residuos realmente no peligrosos pueden dirigirse a una instalación municipal o privada que los acepte, si las normas locales lo permiten. La instalación debe estar autorizada y operarse de manera que controle los riesgos ambientales.